Publicado: Vie, 15 Feb, 2013

Filosofía asiática en cuadro cerrado,

clasico-mundial-besibolArroyo Naranjo, La Habana, febrero de 2013. Cuba se prepara para el III Clásico Mundial de Béisbol con una selección amateurs de veintiocho peloteros, recientemente reforzada con diez y bajo la tutela de Víctor Mesa Martínez y Jorge Fuentes, este último otrora director de equipos Cuba.

Después de seis años sin conseguir títulos internacionales de peso, dígase en las extintas copas mundiales y las dos versiones anteriores del Clásico, el renovado equipo cubano de béisbol apuesta por el juego chiquito y la filosofía asiática.

Contrariado por una afición que lleva el béisbol nacional en las venas, rebosado de ego, triunfalismo y con cierto favoritismo –disimulado ante las cámaras de la televisión cubana- por algunos peloteros, el ex jardinero central, Víctor Mesa, se aferra a cambiar estilos y técnicas que han glorificado nuestro pasatiempo nacional (la pelota) por más de un siglo.

Sin embargo, mientras el manager Víctor Mesa hace énfasis en el corrido y bateo, el toque de bola y la premisa de anotar una carrera por inning -el clásico ABC de los jugadores japoneses-, el optimismo de la afición va en detrimento.

Algunos auguran que de ser derrotado en la primera o segunda fase del III Clásico, con fecha de arrancada el 3 de marzo próximo, Víctor integrará la lista de managers cesanteados por los comisarios del deporte en Cuba, como fueron los casos de Antonio Pacheco, Rey Vicente Anglada, Alfonso Urquiola y Eduardo Martín.

Por cuestión de orden, o de desorden, no solo el favoritismo del triunvirato Víctor Mesa, Jorge Fuentes y el Presidente de la Federación Cubana de Béisbol (FCB), Higinio Vélez, deja un hervidero de críticas en la afición, incluso en la prensa nacional.

Más bien es la indefinición técnico-táctica y el secretismo en torno a quien hace o no el equipo al III Clásico, lo que nos lleva a pensar que Cuba no pasará de la primera ronda. Víctor, por ejemplo, en un programa especial transmitido por la televisión oficial, en la noche del martes 4 de febrero, dijo que hay que jugar con una “filosofía del juego asiático, sin dejar la fuerza; más bien técnicamente, que es el problema que tenemos en la pelota cubana”.

Fue en esa alocución, y ante un panel de periodistas, que se dieron a conocer los nombres de los diez refuerzos, no así la exclusión de dos lanzadores ya seleccionados entre los veintiocho, Vicyohandri Odelín y Yulieski González, participantes en el Clásico anterior.

Precisamente se apeló a una mezcla de bateadores de tacto y fuerza, aún cuando Víctor Mesa prefiera alinear sin el cuarto bate y con un receptor ofensivo, luego de eliminarse -por razones desconocidas- al estelar receptor nacional Ariel Pestano.

Para Víctor Mesa, veteranos como Yulieski Gourriel y Frederich Cepeda, no están asumiendo el liderazgo que le corresponde. “Estamos jugando como la pelota de Grandes Ligas. Nosotros tenemos que jugar como la pelota nuestra…”, dijo.

Con el tira y encoge de su filosofía, Víctor Mesa nunca ha ganado un campeonato nacional como manager, aunque sus 2 171 hits, 273 cuadrangulares y 588 bases robadas en su carrera deportiva, le impriman cierta analogía con los peloteros asiáticos. Su escuálida virtud se centra en haber ganado con el equipo nacional -después de 14 años- el torneo de Harlem, en Holanda, el pasado año. A esto se le suma una cadena de victorias con profesionales mexicanos, en la que peloteros cubanos cargaron con más de cuarenta ponches.

Luego de su retiro forzado, Víctor Mesa jugó con la liga profesional japonesa y aseguró conocer el “carácter de ellos”.

Pero la realidad se impone y nuestra selección, más que filosofías foráneas lo que necesita es fogueo internacional. El problema de peso está, en que son los comisarios del deporte en Cuba los que prefieren jugar a cuadro cerrado: monitorear al contrario a distancia y no mediante encuentros amistosos, tal y como hace el resto de los equipos invitados al Clásico Mundial.

Con la idea de imprimirle otro sello a nuestro béisbol -sugerencia del avispado Víctor Mesa y que tiene el visto bueno de la FCB-, la preselección cubana debía realizar una gira preparatoria por Europa y Asia. Así lo dijo el consagrado manager Jorge Fuentes, cuando fue entrevistado por el Órgano Oficial del Partido Único (Granma), el viernes 21 de septiembre de 2012: “acumular 30 y 40 partidos de cara al III Clásico Mundial, contra rivales de la mayor calidad posible y así evaluar el rendimiento colectivo”.

Filosofía asiática e ir a bailar a casa del trompo, es la misma cosa. Mientras nuestros jugadores topen en ese cuadro cerrado impuesto por la FCB, el juego seguirá siendo chiquito y no por concepto de estrategias.

odelinalfonso@yahoo.com

 

Odelín Alfonso Torna

Odelín Alfonso Torna es periodista independiente y miembro de APLP

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