Publicado: Lun, 6 May, 2013

Nombres de niños causan problemas a sus padres

Obama, Clinton y TacherManagua, La Habana. Llamar a sus hijos con nombres de mandatarios de países extranjeros, se ha convertido en un problema para Felipe Orduñez Borjes, quien hoy está separado de su puesto laboral, y asegura sentirse discriminado y vigilado.

Clinton de doce años, Daila Tatcher de nueve y Dian Obama de tres meses, son la causa para que éste padre de 51 años, y oriundo de la provincia de Guantánamo, afirme que en Cuba no existe libertad ni para escoger como llamar a los hijos.

“Cuando fuimos a inscribir a Clinton la empleada del registro no quería y me dijo que me fuera para la casa. Entonces le contesté que no me importaba si no lo querían reconocer con ese nombre pues yo lo seguiría llamando así. A los tres meses me mandaron a buscar y fue cuando pude inscribir a Clinton.

“Cuando fuimos a inscribir a Obama la muchacha también puso mal carácter y preguntó: ¿Pero quien es el loco ese que le quiere poner este nombre al niño? Al final lo pude registrar así”

Orduñez Borjes comentó que la inspiración para llamar a sus hijos con esos nombres, fue una identificación con el sistema donde se puede vivir en libertad.

“Cuando Clinton tenía tres años, nació Tatcher y fue cuando me botaron del trabajo. Yo trabajaba como chofer en el complejo lácteo. Y por culpa de unos paquetes que llevaban compañeros de trabajo, que montaban todos los días conmigo, fui sancionado también, al igual que ellos, con la pérdida del empleo.

“Reclamé y fui a un juicio. Mi jefe dijo estar seguro que yo no tenía nada que ver con el delito que le estaban imputando a mis compañeros, pero se me sancionaba por permitirles subir al vehículo los paquetes.

“Después de aquello reclamé al Partido Comunista, a la Central de Trabajadores de Cuba (CTC). Cuando estaba en el proceso de reclamación fui asaltado en una casa en el poblado del Cotorro. Me pusieron una pistola en la cabeza y me quitaron todas las pertenencias. Me amenazaron con matarme si denunciaba el caso. En cuanto pude salir del lugar fui a la policía. Se demoraron como una hora para actuar. Cuando llegamos a la casa no había nadie.

La policía me dijo que fuera al día siguiente, resultó que la casa estaba alquilada y el propietario no conocía a las personas. Por lo que pienso que todo fue una cosa preparada.

Por aquellos días un agente policial me confesó que lo habían mandado a vigilarme y que estuvo como un mes rondando mi casa.”

Pero, los contratiempos para Felipe se agravan ahora cuando al insistir en recuperar su antiguo empleo, el jefe le manifiesta que no es confiable en ese centro debido a los nombre s que llevan sus hijos.

“El jefe de transporte, Rafael de la Paz, me dice que yo no soy confiable. Al preguntarle por qué me responde: “Lo que no me explico es si tú tienes tres hijos con nombres de presidentes; vete para los Estados Unidos y dile a Obama que te compre un camión allá”.

Le respondí. No quisiera yo, sino millones de cubanos poder ir a trabajar a los Estados Unidos, pues la situación que tenemos aquí es bien difícil.”

Felipe quien dice trabajar desde que es un niño para ayudar a su familia, afirma que cuando llegó a la Ciudad de la Habana comprendió que en su natal provincia viven con 200 años de atraso.

Ahora trata de terminar la vivienda que lleva más de una década en construcción, pero piensa que con el nacimiento del pequeño Obama, las cosas se pueden poner aún más difíciles para la familia.

amarilisrey@yahoo.com

Obama, Clinton y Tacher

Amarilis C. Rey

Amarilis C. Rey es periodista indepenciente y miembro de APLP

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