Publicado: Mar, 27 Ago, 2013

Llama Raúl a imitar el actuar de disidentes

Presidente_de_Cuba,_Raúl_Castro,_visita_SalvadorCabañas, Artemisa. En el discurso de clausura de la primera sesión ordinaria de la séptima legislatura del Poder Popular (parlamento espurio cubano) el 7 de julio, Raúl Castro exhortó a los revolucionarios a hacer lo que los disidentes, oficialmente catalogados como contrarrevolucionarios, han hecho durante años.

Defensores de derechos humanos, periodistas independientes y otros actores de la sociedad civil no reconocida oficialmente, han informado a la opinión pública internacional y hecho propuestas de solución al propio gobierno de los males señalados por el menor de los Castro.

Un solo botón de muestra de lo dicho se tiene en la propuesta “Por una Cuba Martiana”, presentada en 2008 a las autoridades cubanas. Ella demuestra lo adelantado que están los disidentes respecto a los que detentan el poder, pese a que son calificados como contrarrevolucionarios y sufren represión, mantenido en alto el decoro que hoy la generación histórica pretende recuperar. Muchos conocedores de los puntos de dicha propuesta consideran que la misma es como una hoja de ruta seguida por el grupo gobernante en su pretendido “perfeccionamiento del sistema”, pero limitada y desfigurada por las conveniencias del poder y su total desprecio por los problemas que sufren los cubanos, en particular la gente de a pie.

¿No han denunciado a lo largo de los años estos activistas pro democracia y derechos humanos “la falta de exigencia de los encargados de hacer cumplir lo establecido, la ausencia de sistematicidad en el trabajo a los diferentes niveles de dirección” y el irrespeto “por las entidades estatales de la institucionalidad vigente” que el general señala como el denominador común de todos los aspectos de la debacle nacional?

Campañas difamatorias según las cuales los disidentes son agentes del imperialismo, antisociales o delincuentes, marginación social sobre ellos y sus familiares, condenas a largos años de injusta prisión, tratos crueles inhumanos y degradantes durante mítines de repudio, son solo algunas de las acciones represivas contra los que hicieron antes lo que ahora el Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros exhorta a hacer a sus seguidores.

¿Se pedirá perdón al menos a estos cubanos que mantuvieron los principios cívicos y morales tan alto como para ser capaces de “buscarse problemas” al tratar de hacer valer lo establecido por las leyes nacionales, las internacionales y las normas más elementales de la ética? ¿Se compensarán a las víctimas del castrismo? Se puede, con absoluta confianza, invitar a los admiradores de la dictadura castrista (revolución según ellos mismos) a verificar lo referido en este artículo, en los medios que han publicado trabajos de periodistas y otros miembros de la sociedad civil independiente desde décadas atrás.

 

corrientemartiana2004@gmail.com

Escribir un comentario

XHTML: Ud.puede utilizar los siguientes tags html: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>