Publicado: Mar, 17 Sep, 2013

Apuntes del Brutal Fest2013

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brutalfestEl pasado 25 de mayo, luego de intensas jornadas de conciertos por varias ciudades del país, concluyó la 7ma edición del festival de música rock “Brutal Fest”.

Este evento lo organiza el sello discográfico francés Brutal Beatdown Records y cuenta con el apoyo de la Agencia Cubana del Rock y el Instituto Cubano de la Música. Tiene como finalidad aunar grupos nacionales y de otras latitudes, sobre todo europeos, en varios escenarios insulares, y aunque en Santa Clara ya se han apagado algo sus brutales acordes, de lo sucedido la noche del pasado 15 de agosto aquí versaran estas líneas.

En esta oportunidad fueron seis las bandas cultoras del citado género musical que participaron en esta fiesta rocanrolera, cuatro de ellas europeas, una latinoamericana y una del patio. Aún así, nada importó el lugar de origen para que exhibieran las vertientes sonoras que cada una de ellas ejecuta.

El sitio escogido para el evento fue la Plaza “Sandino”, y la agrupación encargada de “romper el hielo” fue Dezastre Natural. Oriundo de Chile, este quinteto punk corearrojó contra la legión freaky local todo un set cargado de temáticas sociales reivindicativas, y como lo hicieron en español fueron hasta cierto punto bien recibidos por la multitud, aunque la limpieza de su sonido dejó algo que desear.

Luego de un par de canciones le dedicaron Tierras Envenenadas a los Mapuches chilenos, no sin antes colgar sobre uno de los altavoces una bandera con la imagen de Che Guevara, la cual estuvo allí durante todo el concierto de los chilenos sin apenas llamar la atención. Debido al estrecho margen de tiempo asignado a cada grupo no se les pudo oír todo el repertorio que traían, como fue el caso de Marihuana, aunque al tema Eskupiendo Lava le concedí todos mis aplausos.

A los sudamericanos les siguió Severe, trío belga que regó sicodelia y atmósferas oscuras típicas del black metal por el auditorio. Esparcieron además una sonoridad de excelente factura que contribuyó a una mejor relación frontman-público, esto pese al complejo asunto del lenguaje, pero quienes amamos esta música sabemos que simplemente dices rock and roll y todo se entiende mejor.

Ya bien cerca de la media noche se presentó Cowards, un piquete francés que luego de iniciar su presentación con los ritmos lentos propios del doom, canciones como God y Negative, evolucionó hasta lograr acordes mucho más acelerados, como fue el caso de Cubico y Organ. También se les notó algo de metal core, aunque nunca se centraron en un estilo puro, sino que desbordaron energía y un trabajo musical bien técnico.

También desde Francia llegó hasta estos lares la banda Mortuary, y trajeron consigo un sonido cercano al metal core, aunque sin la autenticidad de este, algo no reprochable pues varios son los elementos que forman este sonido. Aún así, la masa freaky reunida fue la que verdaderamente valoró su actuación prodigándole todo tipo de halagos, y no la etiqueta que siempre pretendemos colgarle a cada grupo.

La última banda del viejo continente en subir a escena fue S-Core, llegados igualmente desde de tierras galas, vinieron con una sonoridad cargada de buenas dosis de metal core acelerado que fue muy bien aceptado por los cerca de 300 reunidos. En general su presentación tuvo momentos sublimes, como cuando cerraron con el cover a Roots Bloody Roots de los brasileños Sepultura, pero me quedo con aquellos cuando Smell Of An Addicty Hoarse From The Getse esparcían entre la noche multitud.

Faltaba aún la banda cubana Scyhte, legendaria banda formada en el vecino municipio Placetas hace casi dos décadas, la cual, pese a no poseer un batería de carne y hueso y tener que recurrir a una secuenciada, dieron muestra del death metal que siempre los ha caracterizado. Concluida esta noche brutal y metalera recordé los días en que el gobierno socialista alegaba que el rock era la música del “enemigo” y que su estridente sonido afectaba las mentes de los constructores de la nueva sociedad socialista, por la contaminación ideológica que implicaba.

Ahora todo aquella estupidez nacional-socialista se ha deshecho sin explicar, y para suerte de quienes soñamos por la oreja tenemos fiestas metaleras como el “Brutal summer Fest”.

Por Feliberto Pérez del Sol

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