Publicado: Mie, 29 Ene, 2014

El suicidio como defensa política

Preso cubano en huelga de hambre Santiago de las Vegas. El suicidio como opción liberadora, tiene en la conciencia humana una connotación similar a la del asesinato político. El atentar contra uno mismo en el caso de morir por ideales, más que un suicidio tiene característica de crimen político.

En Cuba, después de 55 años de dictadura, prevalecen circunstancias en las que la única manera de defender la libertad es oponiendo la violencia a la violencia. La única forma, tal vez, a la que tienen acceso los opositores en el interior de las prisiones, es su propia muerte.

El caso más reciente es el del prisionero político Marcelino Abreu Bonora, que hoy se enfrenta a la muerte después de sostener una huelga de hambre por más de cuatro meses. En la actualidad está recluido en el Hospital Paco Cabrera (El Nacional), de La Habana.

Inició la huelga el 20 de septiembre en la prisión “Guamajal”, de la provincia de Villa Clara, donde fuera confinado para cumplir cuatro años de condena, por el “delito” de desacato a la figura de Fidel Castro.

Fue arrestado el 13 de agosto de 2012 por distribuir octavillas antigubernamentales en el boulevard de la calle Obispo, en la Habana Vieja, fecha en que el ex gobernante cumplía años. Desde entonces, el opositor pacífico ha protagonizado tres huelgas de hambre reclamando ser liberado. La actual con mayor trascendencia.

En esta ocasión, incluso, estuvo a punto de ser asesinado por un oficial de la Seguridad del Estado, que fue sorprendido por el personal médico del Hospital Arnaldo Milián cuando trataba de inocular sustancias desconocidas en el suero intravenoso del huelguista.

Dolorosamente, el Estado en Cuba, considera la acción de morir a través de una huelga de hambre como un desafío, una agresión, y responde con soberbia y crueldad.

La corrupción de la política y la falta de democracia son males arraigados en la isla. En nuestra nación se dan la mano la represión y el miedo, la desigualdad y la desvalorización de lo humano. Es un país donde no se respeta ni el más elemental de los derechos: el derecho a la vida

Después de más de 130 días de su arriesgada protesta cívica, Abreu Bonara es uno de esos hombres sin alternativas, de los que ya tiene muy poco que perder, de los que nadie escucha; a los que la prensa oficialista rehúsa nombrar.

Es triste que tenga que inmolarse. Pero él ha decidido no doblegarse. Radicalizó su posición, lo dejaron sin opciones, y todo indica que va a morir en la defensa de sus ideas.

 

 

 

 

Latest posts by Jorge Liriano Linares (see all)

Escribir un comentario

XHTML: Ud.puede utilizar los siguientes tags html: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>