Publicado: Mie, 26 Feb, 2014

El fenómeno de la calle G

Jóvenes en la calle G La Habana. Es usual que en un país con una población tan desarrollada desde el punto de vista intelectual surjan interrogantes que llamen a la reflexión. La búsqueda constante de nuevos matices, el enfoque hacia las consideraciones más necesarias, la vida, desde la óptica de lo actual y lo novedoso, tiene consecuencias impredecibles. ¿Serán los movimientos o tribus urbanas, como se les conoce popularmente, los llamados a comprometer una metodología de pensamiento establecida en Cuba, especialmente en la capital?

El termino tribu, sí bien se remite a algo antiguo y salvaje, define una característica de algunos jóvenes de estos tiempos: priorizan la socialización, andan en grupos y durante la adolescencia buscan su identidad de forma independiente, distanciándose de los cánones sociales impuestos.

Las tribus se nutren de personas de entre los 12 y 20 años, que intentan recuperar las relaciones humanas, crear un espacio emocional y afectivo, y lazos de hermandad. Además se constituyen cuando sus cuerpos se reúnen y encuentran, cuando conquistan un espacio de la ciudad en ciertos momentos, como las noches de los fines de semana.

A la mayoría de estas tribus las define un consumo cultural muy propio, y la formación de una micro cultura. Las personas suelen asociar a estos grupos de jóvenes solo con la violencia y un sentido antisocial. Sin embargo, muchas de las investigaciones realizadas sobre estos movimientos comprenden los diferentes estadios de la “inadaptabilidad social”, propia del espíritu juvenil.

Dentro de la diversidad mundial de estos grupos, las tendencias en Cuba se caracterizan por seguir una identidad visual específica y un tipo de música. Sobre esta cuerda se multiplican las tribus urbanas en la isla hoy. El ritmo musical preferido y las visiones sobre el mundo que promueve marcan el sentido de la vida de los tribales, sus metas y esperanzas.

Identidad específica es lo que los hace originales, competentes, pertenecientes a, únicos. Estos grupos juveniles son verdaderamente eso: únicos y crecientes.

Históricamente son las juventudes con sus diferentes matices las que motivan y realizan los cambios estructurales, mentales y racionales que suscitan los grandes cambios políticos. La frescura que aportan hace caducar lo inamovible.

Enseñamos a pensar, educamos sobre la base de un vasto conocimiento de orden superior y no queremos después que empleen lo aprendido. El gobierno teme perder el control político de la sociedad tanto como recela del uso de la Internet y las redes sociales. Es usual que no se les dé el espacio que merecen a las nuevas manifestaciones. Con esto simplemente reconocen su incompetencia en el orden mundial, el que establece claramente que “lo que no se desarrolla o modifica desaparece”.

El movimiento de la calle “G” en La Habana llegó para quedarse. De eso estamos seguros.

 

Latest posts by Roberto E Diaz Vazquez (see all)

Escribir un comentario

XHTML: Ud.puede utilizar los siguientes tags html: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>