Publicado: Mie, 12 Feb, 2014

Participación femenina en la isla

CPL-De filo y fobias La Habana. La mujer es capaz de todo lo que se proponga. Mujeres como Teresa Tamara, albañil enchapadora, Migdalia Fonseca, cochera y la carpintera Jacqueline López, lo demuestran. Pero la mayoría de las vivencias femeninas en pugna por la igualdad en la isla, no alcanzan el lente de las cámaras oficiales ni la pluma reflexiva de periodistas de diarios nacionales.

Las estadísticas sobre violencia o discriminación a la mujer en Cuba, son un tema tabú y desconocido. Sin embargo, la ausencia de denuncias no significa ausencia de violaciones.

En una revisión de la legislación nacional se encontró la Resolución No. 40 del 24 de mayo de 1976 del entonces Ministerio de Trabajo, que establece prohibiciones para las mujeres ocupar 300 puestos laborales porque afectaban sus características físicas o fisiológicas.

La disposición legal establece la prohibición de ocupar empleos relacionados con labores físicas bajo tierra, donde se realicen grandes esfuerzos físicos, en alturas mayores de cinco metros sobre el piso, en andamios, con excepción de trabajos de dirección, asistencia médica, labores so­ciales o técnicas.

La justificación para su adopción es que la realización de esas actividades afectaba a la mujer por sus características físicas, discriminándolas también desde el punto de vista intelectual porque muchas de las actividades prohibidas están relacionadas con el manejo de equipos y maquinarias, incluidos vehículos de transporte automotor.

No se pudo comprobar si esta norma se encontraba derogada. El Ministerio de Justicia tampoco disipó esas dudas en el reciente examen a Cuba, por parte de las expertas y expertos de Comité Contra la Discriminación de la Mujer en Ginebra. No obstante, la poca representación de las mujeres en determinados rubros demuestra la aplicación de la norma en la práctica.

En informe publicado el 25 de julio de 2013, El Comité resaltó el nivel de representación de la mujer cubana, rankeada en el tercer lugar de un total de 189 Parlamentos en el mundo. La mujer en la isla representa el 48.8 por ciento como diputadas en la Asamblea Nacional del Poder Popular.

Aún así el Comité mostró preocupación porque teniendo en cuenta ese nivel de participación de mujeres en la vida política y pública, el Estado no ha adoptado hasta la fecha una Ley de Igualdad de Género que avale esto. También recalcó que la mujer está menos representada en sectores económicos, ante la inexistencia de medidas temporales especiales en la participación de mujeres discapacitadas, afrodescendientes y rurales.

Las vulnerabilidades del liderazgo femenino en la isla van más allá de las estadísticas. Según cifras preliminares de la ONEI ofrecidas en mayo de este año durante un seminario en seguimiento a la Cuarta Conferencia Mundial sobre la mujer en Beijing, al cierre de 2012 las mujeres representaban el 46 por ciento de las personas dirigentes en el sector civil.

Sin embargo, la meta fijada en Beijing para alcanzar más de un 30 por ciento en sectores de la economía, aún no han podido ser alcanzados en 9 de 17 sectores, entre ellos comercio interior, agricultura, transporte, construcción y azúcar.

Los frenos al liderazgo y representación femeninos en la sociedad no solo son responsabilidad de las leyes y el Gobierno. Además depende de la fuerza de cada mujer para reclamar su espacio, incluso en el hogar. Desde la casa comienza la lucha por el camino de la mujer hacia éxito. Todo radica en no esperar que otros reconozcan los derechos, sino simplemente, ejercerlos.

 

Escribir un comentario

XHTML: Ud.puede utilizar los siguientes tags html: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>