Publicado: Mie, 19 Mar, 2014

Fidel Castro y la fábrica de espejismo

Procer La Habana. El titulo de este artículo lo tomé prestado del film de Johnny Depp Charlie y la fábrica de chocolate, por la afinidad que tienen: en un caso fábrica de chocolate, en el segundo, según mi modesta opinión, fabricó o quizá siga fabricando, espejismos dirigidos a confundir y mantener embelesados a la mayoría del pueblo cubano y a otras personas alrededor del mundo.

A Fidel Castro esta fabricación de espejismos le ha funcionado con una eficiencia que no ha alcanzado jamás el sistema que implantó en Cuba, solo comparable con la eficiencia del modelo represivo.

Pero vamos a entrar en materia.

El primer espejismo que, para mí nos vendió Fidel Castro, fue su alegato de autodefensa conocido como “La historia me absolverá” (no creo que la historia lo absuelva). Los hechos han demostrado que dicho alegato no fue su programa como futuro gobernante, sino un recordatorio para él, como futuro tirano, de todos los mecanismos democráticos que había utilizado y que debía eliminar si llegaba al poder:

“- Os voy a referir una historia. Había una vez una república. Tenía su constitución, sus leyes, sus libertades, presidente, congreso, tribunales; todo el mundo podía reunirse, asociarse, hablar y escribir con entera libertad. El gobierno no satisfacía al pueblo, pero el pueblo podía cambiarlo y ya solo faltaban unos días para hacerlo. Existía una opinión pública respetada y acatada y todos los problemas de interés colectivo eran discutidos libremente. Había partidos políticos, horas doctrinales de radio, programas polémicos de televisión, actos públicos, y en el pueblo palpitaba el entusiasmo. Este pueblo había sufrido mucho y si no era feliz, deseaba serlo y tenía derecho a ello. Lo habían engañado muchas veces y miraba el pasado con verdadero terror. Creía ciegamente que éste no podía volver; estaba orgulloso de su amor a la libertad y vivía engreído de que ella sería respetada como cosa sagrada; sentía una noble confianza en la seguridad de que nadie se atrevería a cometer el crimen de atentar contra sus instituciones democráticas. Deseaba un cambio, una mejora, un avance y lo veía cerca. Toda su esperanza estaba en el futuro.”

Esto era para él la verdadera sustancia del alegato, el resto del espejismo que creía cuando las personas que nunca lo conocieron leyeran el panfleto.

Este pretendido alegato fue escrito durante su encarcelamiento en el presidio “Modelo” de Isla de Pino. Aquí hay otro ¿espejismo o mentira? Fabricado con la colaboración de la periodista Marta Rojas, que afirmó que dicho panfleto fue expuesto por Castro en su deposición de autodefensa en la segunda parte de la celebración del juicio por los sucesos del 26 de julio de 1953. La lectura completa del mismo lleva entre 7 y 9 horas a cualquier persona considerada lector de velocidad entre normal y lenta. Según lo que recuerdo de la prensa de aquellos años, el señor Castro disparó su alegato de autodefensa en algo más de 2 horas, por lo que puede decirse que lo otro salió de su mente mientras estaba en prisión.

Otro de los espejismos que vendió fue el de la presencia de él a las puertas del cuartel Moncada, éste con la complicidad de los asaltantes que realmente llegaron a las puertas.

Según los testimonios de aquella época el susodicho engañador iba en el cuarto carro cuando tropezó con el jeep de la llamada guardia cosaca, que recorría las postas para chequear que no hubiera soldados dormitando. Entonces se tiró del auto pistola en mano y corriendo en dirección contraria abrió fuego contra los ocupantes del jeep, que, como es lógico suponer, respondieron con fuego al ataque, lo que provocó hirieran al ocupante del mismo carro, Gustavo Arcos Bergnes.

Es decir, este sujeto lo más cerca que estuvo de la entrada del cuartel Moncada fue a una distancia aproximada de entre 28 a 35 metros. Sin embargo, las imágenes de afiches, cuadros y carteles realizadas después del 1º de enero de 1959 lo muestran dentro del cuartel, casi como si fuera el único que entró. Lo cual ciertamente nunca sucedió.

Otro de los tantos espejismos que ha divulgado y que me ha recordado la televisión cubana, fue “…el triunfo de la pelota libre sobre la pelota esclava…”. ¿Dónde está esa pelota libre tan cacareada por los locutores de la televisión cubana y algunos peloteros retirados?  Los peloteros cubanos no pueden jugar el mejor beisbol del mundo que es la MLB (Major League Baseball, Grandes Ligas de Beisbol), ni siquiera pueden registrarse como agentes libres desde el territorio cubano, pues el gobierno, a través del INDER (organismo que rige el deporte en Cuba) no lo permite. Entonces, como vemos, el beisbol cubano no es lo libre que promueven las autoridades.

Para cerrar este escrito y dejar algo para que los lectores se ejerciten buscando otros espejismos y mentiras de los hermanos Castros y sus cómplices, les dejo esta joyita: “La primera ley revolucionaria devolvía al pueblo su soberanía y proclamaba la constitución de 1940 como la verdadera ley suprema del Estado, en tanto el pueblo decidiese modificarla o cambiarla,…”,¿qué hizo el sujeto cuando llegó al poder?, implantó en febrero de 1959 una Ley fundamental, que no era más que una caricatura de la constitución de 1940, pero nos vendió la idea de que se había restablecido esta última. Una jugada genial para hacer lo que él mejor sabia violar, todas las leyes, incluso las que su gobierno dictaba.

Así desde 1962 la verdadera Ley que ha regido para este enfermo megalómano ha sido la orden número 1 del Comandante en Jefe para las Fuerzas Armadas Revolucionarias y el Ministerio del Interior y, básicamente, el ordeno 1 que dice: “La orden del Jefe es ley que encarna el mandato de la patria”. Fíjense que jefe está con mayúscula, es decir se refiere al mismísimo Fidel Castro. Esta orden con dicho ordeno ha sido y es, en realidad, la Ley fundamental del país. Esto lo saben muy bien todos los que han pasado por las celdas de la Seguridad del Estado, que al ser confrontados por el incumplimiento de la Constitución y las leyes respondían: “Aquí la ley somos nosotros”.

 

 

 

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