Publicado: Mar, 27 May, 2014

Delito informático al Código Penal

Seguridad Informática La Habana. En un escenario donde la disponibilidad de soportes digitales salpica a unos pocos, la seguridad digital aún está en pañales y la red de redes descansa sobre el dominio nauta.cu, se pretende llevar al código penal cubano lo que el Estado considere delito informático. En el futuro, por cierto no muy lejano, vender cuentas estatales de “Internet”, diseñar y distribuir ilegalmente software, armar redes clandestinas Wi-Fi, hackear correos y apropiarse de información pública o privada, serán penados por los tribunales cubanos.

Definir qué es indisciplina informática, educar en el respeto a la privacidad y protección de la información o contar con un ente regulador a nivel nacional e internacional de dichas violaciones, fue tema a discutir en la Mesa Redonda informativa de la Televisión Cubana, correspondiente al viernes 16 de mayo. Rafael de la Osa Díaz, licenciado y director del sitio cubarte.cu, Gonzalo García Pierrat, director de la Organización y Control de la ORI (Seguridad Informática) y el periodista especializado en tecnologías de la información, Amaury del Valle Montero, ofrecieron su visión sobre el tema.

Según el criterio general de los panelistas, desde la perspectiva ciudadana la seguridad informática se sustenta en el uso y actualización de los antivirus, el resguardo de la información y en menor medida en las restricciones de Internet y el correo electrónico.

“Hay otros que relacionan la seguridad informática con que no pueden navegar a tal lugar, no pueden tener correo (internacional) y con que tengan restricciones para el empleo, que hasta cierto punto tiene alguna lógica… Yo pienso que la seguridad informática es todo eso y muchas cosas más. Tiene que ver con la confidencialidad de la información, es decir que la conozca solamente quien tiene que conocerla, con la integridad de la información, que no sea alterada”, comentó el licenciado García Pierrat.

Para el tema de la indisciplina informática, se dejó claro que tanto la persona jurídica como el ciudadano común podían estar en el banquillo de los acusados. Sin embargo, se sabe que la violación a la correspondencia, intercepción de llamadas telefónicas o correo electrónico por parte de los órganos de inteligencia cubanos, muchas veces amparados burdamente en la defensa a la “Seguridad Nacional”, en la mayoría de los casos son prácticas al margen de la ley.

Innegablemente existe un sector vulnerable dentro de la sociedad civil, dígase periodistas independientes o funcionarios gubernamentales bajo chequeo permanente ¿Pueden estos demandar las violaciones a su privacidad ante los tribunales o en cucert.cu, un sitio desconocido por la población cubana que recoge las violaciones informáticas tanto de personas naturales como jurídicas?

La falta de información sobre cucert.cu, como de otras entidades que se mueven en el limbo institucional o junto a determinados mecanismos internacionales de protección, dejan a las personas naturales en una especie de indefensión por la apatía y la desconfianza.

Según Miguel Gutiérrez Rodríguez, director de la Oficina de Seguridad para las Redes Informáticas, “cucert.cu está abierto para recibir cualquier incidente computacional”. Agrega además que “nuestro país está trabajando en la inclusión en el Código Penal, la tipificación de algunos delitos contra la seguridad informática”.

Sin embargo, García Pierrat dice que “cada cierto tiempo, sí se está haciendo una acción contra Cuba que afecte las redes cubanas o hay una acción de Cuba contra otros países, eso se intercambia fundamentalmente con los equipos de respuesta a incidentes”. Si cucert.cu es un sitio que comparte información de violaciones informática con el resto del mundo. Entonces, ¿por qué refiere el licenciado Gutiérrez que se tipificarán “algunos delitos”?

Evidentemente los Órganos de la Seguridad del Estado tendrán riendas sueltas a la suplantación de identidad, falsificación de perfiles en las redes sociales o hackeo de páginas web y blogs cuando lo estime conveniente, “violación tipificada por los códigos penales de todos los países”, según definió el periodista invitado Amaury del Valle Montero, del diario Juventud Rebelde.

Por otra parte, está por ver si cucert.cu vela por la proliferación intencionada de software o aplicaciones malignos en Cuba, en ocasiones diseñados – con o sin autorización- en las propias instituciones o centros de altos estudios como la Universidad de Ciencias Informáticas (UCI), tales como las carpetas.exe y la aplicación Promo, dos virus que según rumores eran de factura cubana.

No solamente habrá que preguntarse si cucert.cu es un centinela que vela por todos, sino quiénes tipificarán como sujetos delictivos en las violaciones informáticas.
odelinalfonso@yahoo.com

 

 

 

 

 

Odelín Alfonso Torna

Odelín Alfonso Torna es periodista independiente y miembro de APLP

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