Publicado: Mar, 6 May, 2014

La prensa que el régimen no acepta

DSCN1066DSCN1066 La Habana. En la víspera al 5 de mayo, día Internacional de la Libertad de Expresión, el gobierno cubano inició una ola represiva contra la prensa independiente.

El primer blanco fue la Asociación Pro Libertad de Prensa (APLP).

El pasado 26 de abril de 2014, el gremio de periodistas iba a realizar la primera Asamblea de Asociados. Más de dos decenas de afiliados fueron pasto de acoso y se les impidió que llegaran al lugar de la reunión, convocada en una de las sede, donde también funciona la biblioteca Papel Periódico de La Habana y galería de la APLP, radicada en la calle Correa, número 163, en la barriada habanera de Santos Suárez.

Los delegados a la Asamblea, Calixto Ramón Martínez Arias y Miriam Herrera Calvo, fueron sacados del lugar en autos de la policía política. Martínez Arias fue abandonado en los predios del parque Lenin, al sur de La Habana, mientras que Herrera Calvo la dejaban en un barrio marginal llamado El Pitirre, al este de la ciudad. Por otra parte, el presidente de la APLP, José Antonio Fornaris, fue arrestado en plena vía pública y retenido durante cinco horas en la unidad policial Capri, en el habanero municipio Arroyo Naranjo.

Ya desde horas tempranas de la madrugada del 26 de marzo, la vivienda sede estaba rodeada por aproximadamente veinte oficiales del Ministerio del Interior, la Policía Nacional (PNR) y la policía política (DSE/G-2), con el objetivo de evitar la entrada a los delegados o dejar salir a sus moradores. Pasada las 2pm se retiraron y dejaron una serie de delitos en su actuar, tipificados en el código penal: intimidación, acoso y amenazas, con la agravante de abuso de poder y arrestos arbitrarios.

Los oficiales nombrados “Marcos” y “Ernesto”, dijeron a este reportero: “has promovido una familia de periodistas, cuídala y tú cuídate también. La calle está mala y puedes sufrir un accidente, nadie va saber quién es el homicida…dedícate a tu nieta…”

También la intelectual, bloguera, periodista y vicepresidente de la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) en Cuba y el Caribe, Yoani Sánchez, es blanco de la represión.

Un equipo de jóvenes talentosos que la sigue en el quehacer periodístico, y que formarán parte del nuevo periódico independiente, también están siendo amenazados por la policía política.

Silvia Castelle Batista, Víctor Ariel González Celalla, Adriana Zamora García y el más joven, William Laurel González, éste último encargado de la sección de moda, fueron visitados por el DSE y amenazados que serán recluidos en un centro de detención en condiciones desafortunada para ellos. Incluso a todos les pesa la Ley 88, conocida por los cubanos como Ley Mordaza.

También, los fotos reporteros de la agencia Hablemos Press, que preside el joven periodista Roberto de Jesús Guerra, desde finales de 2013 son objetos de difamación por parte de la Seguridad del Estado.

En la Primavera Negra del 2003 fueron sancionados 75 disidentes cubanos, de ellos 26 periodistas.

ccuban2000riosotero.sopoha@gamil.com

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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