Publicado: Mar, 17 Jun, 2014

Servicios de salud en retroceso

Paciente hospitalizado La Habana. Fallas administrativas en el Hospital Julio Trigo de la capital cubana convierten la estancia de los pacientes internos en una incesante lucha contra la falta de higiene y los robos.

Según informa Luis Eduardo Jerez Núñez, ingresado desde hace un mes en la sala 3 A del centro médico, la limpieza en las salas se realiza en días alternos, lo que provoca acumulación de desechos alimenticios y otros desperdicios sobre los pisos. Y advierte que:

-Es habitual ver accesorios médicos que fueron usados en curas abandonados en los rincones.

Destaca Jerez Núñez las pésimas condiciones de los baños, donde por problemas de obstrucciones en los servicios sanitarios y salideros del sistema hidráulico, el agua se desborda, llegando a mezclarse con la orina y demás infecciones provenientes de las gasas y algodones que, luego de ser utilizados en acciones médicas, se depositan en los cestos de basura.

Se queja de que “Es un dolor de cabeza hacer las necesidades fisiológicas”. Al entrar al baño “hay que poner cartones en el suelo y tener mucho cuidado donde pisar para no mancharse con el agua contaminada”. Las personas “casi siempre defecan de pie o encaramados sobre las tazas sanitarias”, las que por no descargar bien almacenan heces fecales.

Conforme denuncia Jerez Núñez, la situación crea malestar en la generalidad de los pacientes que se atienden en el Julio Trigo. Las exigencias de internos y familiares, cuya permanencia en el hospital es comúnmente breve, no surten efecto y las circunstancias, lejos de mejorar, se hacen más difíciles.

Para mayores inconvenientes, al déficit higiénico se añaden los robos de pertenencias a pacientes y acompañantes. Varios de estos hurtos apuntan como los principales responsables de las pérdidas a los trabajadores de servicio del hospital.

Al respecto, Aleida Consuegra, quien de manera permanente acompaña a un familiar ingresado en la sala 2 A, recreó el ambiente de inseguridad que se vive en las salas del centro médico.

-Hay que mantener los ojos bien puestos en las pertenencias, principalmente cuando limpian cerca de la cama o a traer los alimentos -, comenta Consuegra.- No acuso a nadie, ¡pero qué coincidencia que en esos horarios, cuando entran las personas encargadas de estas funciones, es el momento en que más objetos se pierden!

Consuegra agrega que hurtan cualquier tipo de objetos, desde la ropa interior que luego de lavada se pone a secar, colgando a los pies de la cama, pasando por vasos y cucharas, y hasta los artículos de aseo personal. Por norma, todo lo que se olvida en el baño en algún descuido, jamás vuelve a aparecer.

-Entre las malas condiciones de lo que dan, y lo que no dan, tienes que traer la mayoría de las cosas de la casa. Y ya que prácticamente te obligan a hacerlo, al menos deberían garantizar la seguridad en las salas. Pero no puedes ni siquiera reclamar porque te dicen que cada cual tiene que vigilar sus cosas –agrega.

Ante la presión de las quejas, señala Consuegra, el cuerpo de directivos del instituto declara que la edificación, compuesta por seis pisos, se encuentra inmersa en un proceso de reparaciones planificado para desarrollarse, priorizando las áreas donde la estructura constructiva aparece más dañada.

Asimismo, explican que el personal de Seguridad y Protección se concentra fundamentalmente en la custodia de los medios y materiales destinados a las acciones constructivas, el control de los accesos al hospital y el aseguramiento de los locales de almacenamiento.

Desde hace más de dos años los niveles 5 y 6 del hospital permanecen clausurados, al igual que varias alas de pisos inferiores. Las secciones que se mantienen operando poseen problemas de mobiliario, con puertas y ventanas caídas o parcialmente destruidas.

-Tal parece que nuestras dificultades no cuentan. Mientras no toquen nada del Estado el robo pasa por alto –agrega indignado Jerez Núñez-. Evaluando el nivel de destrucción que hay en el hospital y a la velocidad que avanzan las obras de reparación, los baños de las salas van a funcionar en estas condiciones por largo tiempo. Pero, ¿y la limpieza? ¿Por qué no mejora? ¿Por qué motivos se continúa realizando un día si y otro no?”

En el transcurrir del tiempo algunas salas de cirugía han sido cerradas por el deterioro de las instalaciones, reduciendo las capacidades del importante ejercicio médico. Con trozos de techo desprendiéndose peligrosamente, no pocos especialistas del Julio Trigo consideran que el hospital debe cerrar sus puertas y someterse a una reparación capital.

 

 

Escribir un comentario

XHTML: Ud.puede utilizar los siguientes tags html: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>