Publicado: Mie, 27 Ago, 2014

Delfines en el reino de Fidel

Delfinario Santa Fe, La Habana. Un día Fidel Castro vio lo fácil que resultaba amaestrar a las masas y se le ocurrió la idea de tener también delfines.

George Bush no tuvo ninguno. Tampoco Barak Obama. Pero Fidel sí tenía que tenerlos. ¡Y amaestrados!

Los delfines de Fidel Castro, hembras los dos, se llaman Xinana y Coral. Cuando las vi jugando con sus entrenadores en el Acuario Nacional de Cuba, fundado por Fidel Castro, mientras saltaban aros de metal, halaban cuerdas, lanzaban pelotas y abrían sus hocicos muertas de hambre, me trajeron a la mente esa enfermiza parte de nuestro pueblo que, como los delfines, hacen lo que les mandan porque tienen hambre y son utilizados en los shows políticos que necesita el Reino castrista para sobrevivir, aunque sea en apariencias.

Como Xinana y Coral, esa parte del pueblo responde al llamado del Reinado en señal de aprobación, mueven sus aletas para aplaudir y hacen cuanta pirueta le ordenan: Desfilan, marchan con banderitas, repiten consignas como cotorritas en la televisión y parecen felices cuando bailan al compás del son y los tambores.

De esta forma, se han olvidado de la libertad.

Como ellos, tampoco son felices los delfines de Fidel. Aunque parezcan contentos al compás del aleteo, viven en cautiverio en estanques de aguas cloradas que les producen hongos y les afecta la respiración.

Los especialistas que han estudiado el comportamiento de estos animales, aconsejan que vivan en estado salvaje. Es su medio natural para que puedan nadar en aguas profundas. Pero sobre todo, que no sean víctimas de tratos crueles que sirvan para entretenimientos, donde obedecen órdenes cuando los hacen pasar hambre.

También los psicólogos y psiquiatras aconsejan que los seres humanos, según su naturaleza, vivan en libertad de acuerdo a sus derechos: libertad de pensamiento y opinión, libertad de enseñanza, de prensa y expresión, de reunión, de asociación. Este conjunto de libertades públicas está prohibido por el estado cubano, con su partido único, su ideología única y sus reyes únicos.

Hace poco, la Agencia AFP publicó un reportaje sobre el Acuario Nacional, donde se dice que los delfines de Fidel Castro curaban a niños discapacitados. En los periódicos de Fidel nada se ha dicho sobre eso. Tal vez porque el Acuario no es un centro autorizado de restauración neurológica, porque los entrenadores de los delfines no son médicos para aplicar terapias y porque las organizaciones protectoras más prestigiosas del mundo censuran el trato cruel con estos animales marinos tan inteligentes, a los que llaman “ángeles del mar”.

Otro de los aspectos que llama la atención de dicho reportaje es que se diga que a partir de 1997, un total de 400 niños, provenientes de las 421 escuelas especiales con que cuenta el país, ha acudido al Acuario para sanar de distintas dolencias, como autismo o síndrome de Down.

La información de AFP nos hace pensar. ¿Quiere esto decir que sólo hay en todo el país 400 niños con esos problemas? ¿Y por qué no se ha divulgado si los delfines lograron curarlos?

A los miles de cubanos que cada año pagan la entrada al Acuario Nacional, seguramente les gustaría saber todo lo relacionado con esta nueva y desconocida historia del Reino de Fidel.

Reportaje al que se hace referencia: Delfines entrenados, por Rigoberto Díaz, AFP, Publicado en 6.5. 14

 
 

 

 

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