Publicado: Mar, 23 Sep, 2014

Un epitafio para el CUC

Billetes de cuc La Habana. El gobierno ha dicho que en plazos próximos pondrá en circulación una sola moneda, reclamo popular que, no obstante, suscita interrogantes respecto al valor que asignarán al Cuc. Se dice -rumores a veces echados a correr para preparar las mentes- que cada Cuc desechable valdrá 10 Cups. Acarrearía pérdidas monetarias personales. Un Cuc equivale a 24-25 Cup.

Desaparecerá el Peso Convertible (Cuc), hipotética divisa, sucedánea del dólar estadounidense, con tan pomposo como irreal título de Moneda Libremente Convertible, pero sin valor de cambio en ningún otro país.

Chavitos, como burlonamente se nombra al Cuc, en recordación de los billetes de mentiritas con que en la década de 1950 jugaban los niños. Un astuto comerciante hacía colocar el chavito envuelto con el caramelo y así estimular la venta de la golosina y por consiguiente sus ingresos monetarios.

El Cuc quedará convertido en chavito para quien oportunamente no lo deposite en el banco –único y estatal- o lo cambie por peso (Cup).

Cercano el funeral del Cuc como epitafio bien merece recordarse algunos momentos especiales sobre esta divisa eufemísticamente llamada Moneda Libremente Convertible, pero que fuera de Cuba no tiene aceptación en ninguna parte. Quien viaja al extranjero no quiere esa divisa en su bolsillo. Afuera no tiene valor de cambio.

Una cantidad de cubanos fueron condenados por el delito de Tenencia de divisa. En octubre de 2004 se despenalizó la tenencia de dinero extranjero, pero no levantaron la sanción a los condenados.

El régimen al despenalizar el dólar no necesitó de prisión esa vez para quedarse con los dólares. Impuso la doble circulación de monedas. Aparece el CUC como divisa interna para adquirir productos y servicios en divisa, sajando la sociedad en dos mitades: los que poseen y los que nos posee Cuc.

Un caso insólito se dio en el entramado del Cuc. Francisco Soberón y Jorge Barreras, entonces presidente y vicepresidente del Banco Central de Cuba mostraron en octubre de 2004 ante la televisión una nueva moneda metálica de cinco pesos en divisa (Cuc), redonda con borde dorado y plateada en su interior. Mostraba en el anverso el rostro de “Che” Guevara, muerto en 1967 en la aventura guerrillera en Bolivia. En el reverso aparecía el escudo nacional. El centro era plateado y el borde de bronce para aparentar el color del oro por su dureza y evitar desgaste. Pero jamás se desgastaría porque jamás se usó. “Será la primera moneda bimetálica empleada en Cuba”, dijeron.

También se anunció que una nueva legislación del Banco Nacional de Cuba, en vigor desde el 8 de noviembre de ese año prohibía el uso del dólar estadounidense y cualquier otra moneda extranjera. Las entidades comerciales en divisa –todas estatales- no podían aceptar divisa extranjera, solo Cuc, canjeados en las Casas de Cambio (Cadeca). El gobierno aplicó al dólar estadounidense gravamen del 20%.

Finalmente, cabe una pregunta: ¿Los desbarajustes de la economía cubana se deben a la circulación de la doble moneda o tienen raíces mucho más profundas y disfuncionales?

cosanoalen@yahoo.com

Latest posts by Reinaldo Cosano Alén (see all)

Escribir un comentario

XHTML: Ud.puede utilizar los siguientes tags html: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>