Publicado: Mar, 7 Oct, 2014

¿Qué ocurrió con el filme 13 días?

Imagen tomada de Internet La Habana. Tal vez el actor norteamericano Kevin Costner, muy conocido por sus interpretaciones en Bailando entre lobos, JFK, El guardaespaldas y muchos otros, no sepa que no fracasó totalmente cuando vino a Cuba en abril del 2001, con el rollo de su película ¨13 días¨ debajo del brazo, su linda novia modelo para endulzarle un viaje presumiblemente álgido y aquel optimismo suyo de pensar que Fidel Castro era un hombre capaz de asimilar verdades y errores históricos.

Desde hace algunos años, una copia de ese filme, basado en el hecho real de la Crisis de los Misiles, ocurrida en octubre de 1962, está bien guardado en cada casa de los miles de activistas de los Derechos Humanos, quienes la consideran uno de los mejores testimonios de aquella historia que pudo haber desembocado en una guerra nuclear, si el juicio del presidente de Estados Unidos, John F. Kennedy y su asesor, no hubieran luchado durante trece días por salvar al mundo.

Porque “13 días” no ha sido vista por el pueblo cubano, puede decirse que se trata de un filme prohibido más. Si tuvo alguna divulgación en alguna sala de proyecciones fílmicas del ICAIC fue tan discreta, que apenas se recuerda.
Pero no hay disidente, opositor o periodista independiente que no posea una copia de ¨13 días¨.

Fidel Castro fue bien precavido. El día que se proyectó por primera vez en la Sala Chaplin, en abril de 2001, en un barrio exclusivo de la capital, sólo pudo ser vista por seleccionados militares de alto rango, algunos escritores y artistas, estudiantes de escuelas políticas, miembros del cuerpo diplomático y de la nomenclatura gobernante.

Allí no concurrió el cubano de a pie y de eso se dio cuenta Kevin Costner y su equipo de filmación.

Era evidente qué a Fidel Castro no le gustó la idea de ver reflejada en la pantalla grande la visión del hecho, desde la perspectiva de las discusiones sostenidas en la Casa Blanca, durante los días de la Crisis.

El dictador cubano nunca estuvo de acuerdo con aquellas discusiones que sirvieron para evitar que Cuba se hundiera en el mar. Existe una carta dirigida a Nikita Kruschev, donde le sugiere la orden de ataque.

Gracias a Dios que el anciano jefe del Kremlin no estaba loco.

Cuando Kevin Costner y sus acompañantes tomaron el avión de partida, el gobierno cubano, en vez de proyectar el filme en las salas del país, se dio a la tarea de organizar conferencias de prensa, conversatorios, eventos académicos y apasionados artículos en la prensa nacional, con el objetivo de aclarar ¨la verdad¨ que el régimen quería.

Lucharon a brazo partido por demostrar que el hecho se había desarrollado entre buenos y malos y que los malos habían sido los yanquis, sin mencionar jamás, claro está, la carta enviada por Fidel Castro al líder soviético, donde le dijo: ¨Si la agresión imperialista se produce en forma de una invasión…, entonces esa sería la hora de pensar en liquidar tal peligro para siempre¨.

Fidel Castro prefería la guerra nuclear. Está reflejado así en el filme ¨13 días¨. Es por eso que no tuvo el éxito taquillero que Kevin Costner procuró con su primera y última visita a la guarida del viejo dictador caribeño, que como Jalisco, en la vieja canción mexicana, nunca pierde.

 

 

Escribir un comentario

XHTML: Ud.puede utilizar los siguientes tags html: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>