Publicado: Mar, 13 Ene, 2015

Un S.O.S. para Dhondup Wangchen

Foto de Internet-el periodista Dhondup Wangchen La Habana. Cuando el joven director y reportero de documentales Dhondup Wangchen se conoció en el mundo entero, ya estaba en una celda, enfermo y condenado a seis años de prisión, por violar los dictados del régimen comunista de la República Popular China.

Dhondup nació en el Tíbet, uno de los países más antiguos del Asia oriental, cuya existencia pudo haber comenzado hace más de diez mil años, pero su presencia en la historia data de 2, mil 300.

La historia del Tíbet es muy larga, pero puede resumirse en un párrafo: luego de sufrir invasiones de mongoles y chinos, firmó un tratado de paz con China en 821 y a partir de entonces, puesta en práctica su Política de la No-Violencia, comenzó a desarrollarse el país.

El 7 de octubre de 1950 el Ejército chino invadió el Tíbet y ocupó Lhasa, su capital. El amado Dalai Lama se marchó al exilio y ese mismo día la República Popular China proclamó a ese débil país como parte de su territorio. En 1959, 1987, 1993 y 2008, se hicieron famosos en el mundo grandes protestas llevadas a cabo por el pueblo tibetano, negado a acatar las órdenes de los comunistas de Pekín y comprometidos firmemente con la lucha, hasta que el Tíbet sea un país independiente.

En la actualidad y a pesar de haber iniciado China su giro hacia el capitalismo en 1978 y de recomendar a Cuba hacer reformas de libre mercado si quieren hacer crecer su economía, no ha dejado de obligar a la población tibetana para que acepte una ocupación humillante y antihumana.

Arriesgados periodistas, que entraron a escondidas en el Tíbet, han podido comprobar cómo las autoridades chinas aplacan las rebeldías de los tibetanos con extintores antidisturbios, encarcelamiento y campañas de ¨reeducación patriótica¨ obligatoria.

Stephen Mc Doneel, por ejemplo, reportero de la BBC de Australia, pudo llegar a Ngaba, una región tibetana eminentemente agrícola que la RPCh controla de forma más represiva. A través de sus escritos ha podido reflejar los abusos que practican los militares chinos contra los campesinos indefensos del Tíbet. Entrevistó a muchos de ellos. Estos, controlando el miedo, argumentaron que su lucha contra los comunistas chinos se debe al respeto que sienten por las tradiciones sagradas que poseen, su cultura milenaria, su fe en el Budismo, su verdadera identidad y sobre todo por la libertad que tanto ansían para el pueblo.

-Los comunistas chinos, por orden de Xi Jinping –expresó uno de los campesinos entrevistados- quieren que nos vayamos de nuestro país. Por eso nos reprimen, nos vigilan, nos acosan, nos marginan y nos llevan a prisión, con el propósito de que respetemos a un gobierno invasor y extranjero.

Una de las víctimas, cuyo nombre aparece en la prensa mundial, menos en la de Cuba con su dictadura castrista, es Dhondup Wangchen. Su esposa, la joven Lhamo Tso, ha visitado numerosos países de Europa y América, reclamando ayuda, con el fin de lograr la libertad de Wangchen, quien se encuentra enfermo, al contraer en la cárcel la Hepatitis B.

Ella ha mostrado, como prueba del supuesto delito que se le achaca a su compañero, el documental realizado por Wangchen en 2008, titulado Dejando atrás el miedo -en tibetano Jig drel-, una prueba fehaciente del sufrimiento de su pueblo, bajo el arbitrario e ilegal dominio chino.

El Comité para la Protección de los Periodistas, por sus siglas en inglés CPJ, con sede en New York, ha otorgado el Premio de Libertad de Prensa a este valiente comunicador tibetano en 2012, condenado a seis años de cárcel, después de haber sufrido amenazas y torturas, sólo por revelar abusos de poder por parte de la República Popular China y violaciones a los Derechos Humanos de su pueblo.

Durante los disturbios del 2008, por ejemplo, se pudo confirmar que militares al servicio de la RPCh, fueron disfrazados con el hábito de los monjes tibetanos para así acusar al pueblo de destrozar y saquear empresas y establecimientos propiedad de los comunistas chinos.

Nota: El Comité para la Protección de los Periodistas, reveló recientemente un informe sobre los 2,020 periodistas presos en el mundo. La República Popular China, convertida en una gran prisión de periodistas, cuenta con la tercera parte de todos los encarcelados.

Escribir un comentario

XHTML: Ud.puede utilizar los siguientes tags html: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>