Publicado: Mar, 21 Jul, 2015

Notas sobre la historia de la prensa

images La Habana. La prehistoria de la prensa, según aseguran estudiosos del tema, radica en las cartas de los comerciantes de la Edad Media que divulgaban las informaciones recogidas durante sus viajes.

Estos escritos llegaron a tener tanta demanda que, en Inglaterra, a partir del siglo XIII se creó una industria ejercida como oficio por individuos que vivían de recoger y copiar noticias y repartirlas entre las familias nobles. Al parecer estos fueron los primeros profesionales de la prensa.

Luego esta industria llegó a su gran apogeo en Alemania e Italia durante los siglos XV y XVI. En esta época no sólo existían noticias manuscritas, sino que además aparecieron y se desarrollaron las gacetas. Está aquí ya la especialización dentro de la prensa.

De esa época se menciona a unos banqueros alemanes de apellido Fugger que organizaron un servicio de noticias. Se afirma que entre la biblioteca del Vaticano y la Nacional de Viena existen unos 40 volúmenes donde están recogidas esas noticias.

Las primeras hojas impresas de carácter noticioso se hicieron también en siglo XV. Estas abarcaban una mayor cantidad de lectores, pero se hacían cuando un gran suceso las motivaba.

Es en Holanda e Inglaterra donde se publican las primeras gacetas semanales en los comienzos del siglo XVI

En Inglaterra esas hojas se conocían como News (Noticias), aunque también se le denominaban Gacetas al estilo italiano.

Es también en Inglaterra, en su capital, Londres, en 1622, donde apareció el primer periódico que salía semanalmente y se mantuvo durante diez años. Cada número tenía un título distinto. El primer periódico con nombre permanente fue el Mercurius Britannicus surgido en 1625.

Se asegura que en sus orígenes la prensa española derivó de la italiana y francesa.

En 1758 aparece en Madrid el Diario que es ya un periódico con noticias y comentarios.

Es en Inglaterra donde se estima comenzó la prensa a tener utilidad política de forma directa. Existió una Ley de Censura derogada en 1695.

En la Revolución Francesa la prensa cobra una participación política inusitada. La gaceta y los diarios se multiplican. Un joven, Camilla Desmoulins, miembro del Club de los Jacobinos, es el gran consagrado de los periodistas, escribe en La Revolución de Paris un periódico que llegó a alcanzar una tirada de 200 mil ejemplares.

Para tratar de oponerse a los grandes excesos que estaban ocurriendo en esos momentos, saca a la luz un nuevo periódico: Le Vieux Cordelier. Aboga por un Comité de Clemencia. Tras aparecer el tercer número es expulsado del Club de los Jacobinos, y Robespierre propone que se quemen públicamente los tres números del periódico.

El periodista español Felipe Centeno, en el ensayo Grandeza y Servidumbre de la Prensa dice:

“Al aparecer el quinto (número) se le advierte a Camilla que abogar por un Comité de Clemencia es acto digno de un aristócrata que rosa la guillotina.

El sexto es el último que aparece. Las pruebas del séptimo quedan en casa de Camilla, húmedas todavía, el día en que Robespierre ordena arrestar al periodista.

La guillotina trunca las cabezas del periodista y de su mujer, Lucila, dejando en la orfandad a su hijo (de quien era padrino Robespierre), pero los seis números de Le Vieux Cordelier y el nombre de Camilla Desmoulins son inmortales en la historia del periodismo”.

En 1812 se decreta en España y sus territorios de ultramar la ley de Libertad de Imprenta, pero tres años más tarde triunfa Fernando VII, y casi de inmediato se promulga un decreto ordenando que en toda la península no se publiquen ni lean más periódicos que la Gaceta y el Diario de Madrid.

Se considera que para los finales del siglo XVIII, la única prensa verdaderamente libre era la inglesa. Era, afirman algunos, todopoderosa.

No tenía censura, pero tampoco tenía dinero. Los impuestos eran muy altos. Los precios de los periódicos eran caros, muy altos para la mayoría de las personas. Los anuncios, que hasta ese momento se publicaban en hojas sueltas de avisos, llegaron a los periódicos y salvaron la situación.

La gran prensa, de acuerdo con varios textos relacionados con el tema, surgió precisamente en Inglaterra. Es en Londres, además, donde se aplica por vez primera, en la segunda década del siglo XVIV la máquina de imprimir, creada por un alemán, e instalada en un anexo de la imprenta del Times.

La novela de folletín jugó también su rol en el desarrollo y popularidad de la prensa. Esto comenzó en Francia. Entre los escritores famosos que publicaron sus obras en la prensa parisina se encuentran, Honorato de Balzac, George Sand y Alejandro Dumas.

La primera agencia de noticias, Havas, fue fundada en París en 1832. Se ocupaba de brindar extractos de importantes periódicos extranjeros a la prensa francesa.

La segunda fue la inglesa Reuter 19 años después. Reuter era alemán y había trabajado un tiempo con Havas en París.

El primer periódico editado en lo que luego sería Estados Unidos, fue el Public Ocurrence de Boston en 1690. En esa misma ciudad, Benjamín Franklin ensayó su carrera de periodista. Tenía 16 años, escribía en un periódico que era propiedad de su hermano, The Spectator.

Hacia fines del siglo XIX se destacó el celebre Pulitzer. Era hijo de una familia húngara. Tomó parte el la guerra civil (norte y sur). Y luego fue periodista. Compró el New York World, y fue el creador de los titulares enormes.

El domingo 24 de octubre de 1790 salió a la luz el primer periódico de Cuba: PAPEL PERIÓDICO DE LA HAVANA.

En su portada decía: “En las ciudades populosas son de muy grande utilidad los papeles públicos en que se anuncia a los vecinos quanto ha de hacerse en la semana referente a sus intereses ó á sus diversiones. La Havana cuya población es ya tan considerable echa menos uno de estos papeles que dé al Público noticias del precio de los efectos comerciables y de los bastimentos, de las cosas que algunas personas quieran vender o comprar, de los espectáculos, de las obras nuevas de toda clase, de las embarcaciones que han entrado, ó han de salir, en una palabra de todo aquello que puede contribuir a las comodidades de la vida.”

De ahí parte, con sus luces y sombras -muchas luces durante la etapa de la República (1902-1958) y una densa y extensa sombra que comenzó a partir de la llegada a al poder de Fidel Castro en 1959-, el camino recorrido hasta el momento por la prensa en la Mayor de las Antillas.

 

josefornaris@gmail.com

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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