Publicado: Mar, 21 Jul, 2015

Recordando a Claudia

El no. 3de la Revista De Cuba La Habana. Resulta imposible olvidar a Claudia Márquez Linares. Una muchacha inteligente, valiente, siempre risueña, alegre de espíritu. Sin proponérselo, levantaba el ánimo de cualquier periodista independiente u opositor a la dictadura cubana, durante aquellos primeros meses del año 2003.

En marzo de ese año, parece que Fidel Castro se volvió loco y quiso desaparecer de una patada al Movimiento de Derechos Humanos de Cuba –MDHC-, encarcelando a 75 de sus mejores activistas.  Su orden era ¨limpiar¨ de opositores a su isla. Los que pensaban distinto a él le producían pesadillas y el Máximo Líder necesitaba dormir en paz.

Pero Claudia pudo más que el Comandante Invicto.

Casi sola y en silencio, se propuso combatir los violentos molinos de viento de aquellos meses y editar, en franco desafío, el tercer número de la Revista de papel De Cuba, proyecto que había comenzado Ricardo González Alfonso en la recién fundada Sociedad de Periodistas Manuel Márquez Sterling y que le costó ser llevado injustamente a prisión.

El No. 3 de la Revista De Cuba fue una realidad que, ni aun cuando llegó a las manos de cientos de periodistas y opositores, podíamos creer. Compuesta de sesenta páginas y a todo color su portada, reflejaba artículos sobre los 75 encarcelados: su director, Ricardo González Alfonso y Raúl Rivero Castañeda, Manuel Vázquez Portal, Héctor Maseda,  Oscar Espinosa Chepe, Víctor Rolando Arroyo, Adolfo Fernández Saínz, Marta Beatriz Roque, Jorge Olivera, Julio César Galvez, entre otros.

Ante las miradas atónitas de quienes pensaban que en Cuba no quedaría títere con cabeza y que el Movimiento desaparecería, Claudia recibió ayuda de cientos de activistas para su distribución.

Incluso muchos que gozaban de libertad, aunque amenazados con correr la misma suerte si continuaban jugando con la cadena del león, escribieron para la Revista.

A los hombres de la dictadura cubana no les pasó por la mente que el mundo entero repudiaría el proceder de su amo, cuando hasta el Papa Juan Pablo II se sumó al coro internacional que protestó por los 75 presos, condenados a largos años de prisión y los tres jóvenes negros que se fusilaron, según Raúl Castro, sólo ¨para dar un escarmiento¨; tres jóvenes que no habían hecho daño a nadie.

Por esos días, nació la organización Las Damas de Blanco, dirigida por otra de las valientes, la fallecida Laura Pollán, en manifestación pacífica por las calles de la capital cubana, para exigir la libertad de los 75.

En una de sus páginas, el no. 3 de la Revista De Cuba reflejaba una singular protesta,  protagonizada frente a la embajada cubana en La Haya, cuando  periodistas y escritores holandeses colocaron decenas de máquinas de escribir frente a esa sede, para simbolizar a los condenados de la Primavera Negra.

Con su editorial, escrito por Claudia y Tania Quintero, ambas del Consejo de Redacción, quedaba clara la posición del Movimiento:

¨Primavera Negra fue un duro golpe, pero no amilanó el deseo de informar a nuestro pueblo. Han condenado a muchos periodistas, pero quedamos otros, y aunque nos encarcelen a nosotros, otros vendrán a relevarnos tomando en sus manos la antorcha de la libertad de prensa. La libertad no la otorga ni la suprime ningún gobierno. Es un sentimiento personal, que se ejerce, aún tras las rejas. La Revista De Cuba se complace en ser un grano de arena para contribuir al ejercicio de ese Derecho, ¨el derecho a pensar y a hablar sin hipocresía¨, como dijera nuestro José Martí¨.

Y eso es lo que ocurre: Llegan otros periodistas y otros opositores, mientras el Reino del dictador se desmorona por días.  ¨La lucha de las dictaduras totalitarias es larga. Lo dijo el autor del Movimiento, allá por los años 1987 y 1988, nuestro Ricardo Bofill.

Julio 2015

Escribir un comentario

XHTML: Ud.puede utilizar los siguientes tags html: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>