Publicado: Mar, 22 Sep, 2015

CMBF: La emisora radial que se salvó del naufragio

La Habana. La emisora radial CMBF, tal como se llamó el 25 de abril de 1948, cuando se fundó en La Habana, se salvó aquel día en que Fidel Castro se apropió de los 160 medios de comunicación radiales y televisivos que existían en toda la isla, para ponerlos en función de su propaganda política. Sólo pudo mantener unos veinte, porque fue entonces que el país comenzó a retroceder.

Y digo que se salvó, porque hoy, al cabo de 68 años, aún los cubanos aficionados a la música culta pueden disfrutar de una emisora dedicada a esa especialidad del arte musical universal y valga el añadido: la excelente calidad de sus periodistas presentadores.
Basta conocer que la CMBF es la única emisora que se libra de la propaganda política las 24 horas del día, como ocurre con el resto, para nombrarla como ¨un milagro¨ de los medios de comunicación de la dictadura cubana.

Desde el amanecer, entre conciertos, sinfonías, óperas, zarzuelas, programas instructivos sobre el arte en general e incluso buen jazz, la CMBF ofrece apenas unos minutos diarios para la propaganda política del castrismo.

Lamentablemente, no posee técnicamente la calidad requerida. CMBF no se oye en todo el país y en la capital, en ocasiones, se va del aire.

Aún así, los amantes de la música clásica, que no son pocos, agradecen que la CMBF exista entre tanta vulgaridad y mal gusto de la Radio Cubana.

En fecha reciente, fue a través del propio Instituto Cubano de Radio y Televisión –ICRT-, en un trabajo del colega Pedro de la Hoz, que se divulgó, como objetivo principal de ese organismo estatal, ¨el cumplimiento de los Lineamientos del Sexto Congreso del Partido¨.

Más claro ni el agua. El ICRT es un arma propagandística del gobierno cubano ya que, según expresó su presidente, ¨…hace énfasis en la irreductible orientación ideológica, ética y cultural para la programación de los medios¨.

En fechas recientes, el ICRT admitió el déficit de guiones y guionistas, la aplicación insuficiente de los resultados de las investigaciones sociales en la creación y sobre todo, la mala calidad de las tele-novelas.

Precisamente Cuba, que fue la precursora de las novelas radiales y televisivas, hoy se encuentra a la zaga en ese sentido. Baste saber que este organismo político ha tenido que admitir públicamente que el pueblo cubano prefiere las telenovelas de otros países, sobre todo de Brasil, a las realizadas en la isla.

Entre otras razones, esto se debe a que nuestras novelas han evadido durante años la realidad económica y social del país, convirtiéndose, por obra y gracia del ICRT, en panfletos ridículos que el público rechaza.

De esta forma, hemos visto cómo el éxodo de periodistas, actores, escritores y demás profesionales del patio, se han visto forzados a emigrar y buscar mejores oportunidades en países capitalistas de América y Europa.

Si el ICRT ha fracasado como medio de comunicación de las masas y en asambleas constantes se afana por superar la mala factura de su programación, se debe únicamente a que ha resultado, durante décadas, el eco de un gobierno fracasado que muy poco tiene ya que decir.

Entre tanto desastre, por suerte la CMBF se ha salvado.
Santa Fe, 2015, septiembre.

Escribir un comentario

XHTML: Ud.puede utilizar los siguientes tags html: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>