Publicado: Mar, 20 Oct, 2015

Enrique Labrador Ruiz

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Foto Enrique Labrador Ruiz Habana Vieja. – En los primeros años de la década de los setenta tuve el gusto de conocer personalmente al escritor Enrique Labrador Ruiz en la librería “El Canelo” que todavía mantiene sus puertas abiertas en la calle Reina entre Lealtad y Campanario.

Cuando lo conocí ya tendría más de 70 años y se conservaba enérgico y fuerte.

Cada mediodía le gustaba ir a la citada librería a charlar con amigos, conocidos, y admiradores. Nunca lo escuché hablar de política, y mucho menos criticar a la dictadura de Fidel Castro Ruz que en esos momentos escribía una de sus más crueles paginas contra el mundillo de la literatura, especialmente si estos escritores eran los jóvenes que como siervos inocentes estaban destinados a ser machacados en el gran matadero que la Seguridad del Estado cubana había planificado para exterminar la libertad de expresión por cuenta propia de escritores que escribían lo que les daba la gana por la sencilla razón de que no escribían para publicar, sino para guardar sus manuscritos en una gaveta.

Por eso era muy peligroso el Tic Tac de una máquina de escribir en cualquier domicilio de la Ciudad de La Habana, pues los Comités de Defensa de la Revolución tenían la orientación de informar de inmediato a la Seguridad del Estado dónde y quién estaba escribiendo en una máquina de escribir. Así de absurdo y demencial fue el mundo cubano de los años setenta.

Aquella Dictadura, y aquellos años, fueron tan crueles, que por una simple metáfora los escritores (especialmente los jóvenes) eran sentenciados a largas condenas de cárcel.

Pero Enrique Labrador Ruiz, que estaba en proceso de salir definitivamente de Cuba y terminar sus últimos días de vida en tierra de libertad, en este caso en la ciudad de Miami, donde falleció en el año 1991, nunca nos dijo nada, ni sería justo reclamarle que nos explicara que este gobierno de Fidel Castro Ruz era el más atroz que hubiera sufrido la República de Cuba.

Él, desde hacía muchos años, vivía a pocas cuadras de la librería “Canelo”, en Reina #108, altos, haciendo esquina con la avenida de Galiano.

Enrique Labrador Ruiz nació en Sagua la Grande, en la provincia de Villa Clara el 11 de mayo del año 1902 y su formación fue autodidacta.

Se inició en el periodismo a los 16 años de edad como corresponsal. A los 21 años se trasladó para La Habana y comenzó sistemáticamente a escribir para casi los más importantes diarios y revistas de la capital y conoció a casi todos los periodistas y escritores destacados de la época, en los que se destaca su amistad con el poeta Nicolás Guillén, de quien Labrador hablaba con cariño en las tertulias de la librería diciéndonos que su amigo tenía una propiedad horizontal en la calle Línea y una Finca de descanso en las afueras de la capital a donde era invitado.

Labrador colaboró con publicaciones de Estados Unidos, Chile, Guatemala, y Argentina. Y alternó el oficio de escribir con el oficio de comisionista de comercio a través del cual pudo viajar por América, Europa, y Asia.

Fue uno de los fundadores del Pen Club en Cuba.

En el año 1949 obtuvo el premio “Hernández Catá” con su cuento “El Conejito Ulán”.

Fue miembro colegiado de la Asociación de Reporteros de Cuba con el número: 247. Y vivió 89 años.

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