Publicado: Mar, 5 Abr, 2016

Telesur, antiimperialista y… ¿contrahegemónico?

Foto tomada de Internet La Habana. En los últimos días, el Canal Multiestatal Telesur ha recibido un duro golpe. El actual gobierno argentino se ha retirado del Canal y lo ha sacado de los principales canales de distribución del país. En entrevista publicada por Granma, el lunes 4 de abril, Patricia Villegas, presidenta de Telesur, clasifica la acción emprendida por el gobierno argentino como un acto “de abierta censura”, que atribuye al carácter antiimperialista y contrahegemónico del Canal.

Telesur ha denunciado, desde sus inicios, la presencia de tropas norteamericanas en Irak y Afganistán, las torturas de que han sido víctima los prisioneros en las cárceles de Guantánamo y Abu Grahib, los presuntos vínculos entre los sectores opuestos a los llamados gobiernos progresistas del continente y los Estados Unidos, el racismo y las violaciones de derechos humanos en aquel país, el embargo norteamericano contra Cuba durante décadas. Todo esto demuestra el carácter antiimperialista, o al menos anti gobiernos norteamericanos del Canal Telesur. Ser realmente antihegemónico es mucho más difícil.

Telesur denuncia la violencia de los paramilitares y el gobierno contra el pueblo colombiano, los despidos masivos que están ocurriendo en Argentina, la impunidad con que se asesina a los periodistas en México, la desaparición de los estudiantes en Ayuxinapa y la falta de acción del gobierno mexicano para encontrar y castigar a los culpables. Qué bueno que exista Telesur y denuncie todas esas cosas; lástima que no haya espacio en el canal para la Cuba que nos escatiman los medios oficiales de comunicación de nuestro país. Telesur no muestra la violencia policial y los actos de repudio instigados por el gobierno cubano, contra disidentes, opositores políticos y defensores de los derechos humanos.

Patricia Villegas afirma que la posición del gobierno de Macri atenta contra toda pluralidad y democracia. Y continúa: “Lo más peligroso es que esta conducta se convierta en algo modélico para otros lugares de la región e incluso más allá”.

Lo que parece ignorar la joven periodista es que en Cuba ya existe ese modelo de censura, por parte del gobierno que mantiene un control hegemónico sobre los medios de comunicación. No sólo impide esa pluralidad contra la que atenta el gobierno de Mauricio Macri; los periodistas que se atreven a criticar la falta de libertades civiles y políticas, sufren detenciones arbitrarias por horas o varios días, intimidados, sometidos a maltratos físicos.

En algún momento, muchos cubanos vieron en Telesur una alternativa a los medios oficiales cubanos para informarse. Pronto quedó demostrado que se trata del Noticiero de la Televisión Cubana ampliado. Cuando en el año 2013, tras el fallecimiento del presidente venezolano Hugo Chávez, fue necesario realizar nuevas elecciones en ese país, la información ofrecida por el canal hacía pensar en un apoyo aplastantemente mayoritario del pueblo al candidato Nicolás Maduro y su victoria arrolladora sobre Capriles.

El resultado electoral dejó a muchos boquiabiertos: Si Maduro ganó en buena lid (lo que fue bastante cuestionado) lo hizo por un pelo. En el contexto actual de lo que sucede en ese país, no puede negarse que en el canal aparezcan declaraciones de la oposición (que a diferencia de lo que nos muestra Telesur no está sólo constituida por sectores de la derecha, según me informa una colega que vive allí), estas constituyen apenas un 5% por ciento, en contraste con la abrumadora cobertura ofrecida a las declaraciones del gobierno.

Mi colega radicada en Venezuela y otros ciudadanos de esa nación con quienes he conversado, aseguran que la derrota sufrida por el chavismo en las elecciones parlamentarias, más que a la confianza del pueblo en los candidatos de la Mesa de Unidad Democrática, se debió al descontento con la actuación del partido de Nicolás Maduro y a la corrupción, responsable de la presente situación económica en ese país.

Telesur, sin embargo atribuyó la derrota todo el tiempo a una campaña mediática y a la compra de votos; de la crisis económica se ha culpado al acaparamiento de productos básicos por parte de la “derecha”, para provocar el descontento en la población. No fue sino hasta que Maduro reconoció corrupción existente en el país que este argumento entró en la ecuación; Telesur no ha indagado en las fallas gubernamentales que han provocado descontento en un sector lo suficientemente amplio como para determinar la derrota del partido oficialista en las parlamentarias, aunque no ha logrado demostrar que fueron comprados suficientes votos como para influir en los resultados.

Se ha hablado de campaña mediática en un país donde las personas tienen acceso a más de un medio de comunicación, incluido Telesur; no se habla de campaña mediática en Cuba, donde toda la prensa, todos los canales de radio y televisión son controlados por el gobierno.

Patricia Villegas se preocupa por el derecho de los argentinos que están siendo privados de acceder a Telesur por los canales televisivos, aunque pueden hacerlo, como ella misma explica, “… por la aplicación móvil, por nuestro canal de Youtube, por la señal en tiempo real de la web, por un cable de Internet conectado al televisor” (lo que implica que los argentinos tienen Internet en sus casas, a diferencia de los cubanos). Pero no parece preocuparle el derecho del pueblo cubano a acceder a la información alternativa y los análisis de periodistas independientes, cuyos enfoques se apartan de la línea trazada por el gobierno cubano.

Villegas sostiene que nadie impone contenidos en Telesur, y desmiente las acusaciones de que actúa bajo las órdenes de determinados gobiernos. Sin embargo, el Canal Multieestatal se formó el 24 de enero de 2005, como parte de los proyectos aprobados en un consejo de ministros de Venezuela, y se creó con un 70% de capital de este país y un 30% aportado por Argentina, Bolivia, Cuba, Ecuador y Nicaragua.

Según la presidenta del Canal, el gobierno argentino no pone un centavo para la corresponsalía en Buenos Aires ni para la operación global del canal en el mundo. ¿Venezuela tampoco? ¿Qué pasaría si de pronto Telesur decide brindar más cobertura a la oposición en Venezuela, simplemente la misma que ofrece al partido en el poder?

Las violaciones contra disidentes, opositores, defensores de los derechos humanos y periodistas independientes cubanos no son rumores ni leyendas urbanas. Han sido denunciadas y registradas en la Corte Interamericana de Derechos Humanos, con nombres de las víctimas y fechas de las violaciones. Existen videos de arrestos y golpizas propinadas a muchas de estas personas. El propio presidente cubano Raúl Castro admitió, el lunes 21 de marzo, en conferencia de prensa ofrecida junto al presidente norteamericano Barack Obama, de visita en nuestro país entonces, que en Cuba no se cumplen todos los derechos humanos. ¿Cómo una realidad reconocida por nuestro propio presidente, no ha sido reflejada por el Canal Multiestatal Telesur?

¿Cuál sería la actitud de nuestro gobierno si el Canal comenzara a brindar cobertura a esas violaciones; permanecería nuestro gobierno en Telesur; respetaría el derecho de los cubanos a ver ahí la realidad que no refleja nuestra prensa?

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